Pollo ecológico, diferencias con la carne industrial y beneficios

Pollo ecológico, diferencias con la carne industrial y beneficios

Una de las carnes más sanas que puedes incluir en tu dieta es la del pollo. Ya sea a la parrilla, asado, a la plancha, cocinado con hierbas, a la brasa, etc. Con cualquier receta, el pollo te aportará los nutrientes que necesitas y se convertirá en una alternativa muy buena a la carne roja. Además, si es pollo ecológico, estos beneficios serán mucho mejores.

Comer pollo es una buena manera de incluir nutrientes y proteínas con poca cantidad de grasa. Aunque debes saber que cualquier pollo no es igual: no es lo mismo una pechuga que provenga de un pollo criado en la industria cárnica que la pechuga que pertenece al pollo criado en una granja. Del mismo modo sucede con los huevos, existen un conjunto de requisitos que deben cumplirse con el objetivo de que la carne de pollo sea ecológica y certificada.

Dieta del pollo ecológico

Los pollos de granja llevan una dieta más saludable que las aves industriales. Come grano y pienso de cultivo ecológico. No son inyectados por hormonas para que se desarrollen más. Son 3 los meses que tarda un pollo ecológico en conseguir un peso ideal, frente al mes que tarda en conseguirlo un pollo industrial.

El riesgo de que los animales sean inyectados con estrógenos y hormonas para que engorden más rápido es que estas pasan al organismo humano a través de la carne que se consume. Frente al pollo industrial, el ecológico no toma antibióticos, en caso de que enfermen son tratados con productos homeopáticos. Son pocos los casos extremos en los que se debe aplicar el antibiótico.

Beneficios del pollo ecológico

Estilo de vida del pollo ecológico

La dieta del animal no es lo único que hace la diferencia. El modo de vida es un factor importante. El pollo ecológico es criado en un medio natural con ausencia de productos químicos ni fertilizantes. El pollo alcanza los 81 días de vida, duerme 8 horas diarias sin luz artificial y se encuentra al aire libre con entradas y salidas abiertas de naves para que puedan moverse con libertad.  Esta forma de vivir convierte a los pollos de granja en aves menos grasos y con más músculos, ofreciendo un producto saludable, firme y sabroso.

Lo mismo que sucede con el precio de otros productos o carnes ecológicas, el precio de la carne de pollo criada en granja será la justa por el cuidado del medio ambiente y está claro que mayor que la carne industrial ya que implica mucho más cuidado de los animales.

En Le Coq hemos apostado por el pollo ecológico desde que empezamos a funcionar. La carne de pollo de crianza en granja marca la diferencia, logrando que nuestras recetas sean más saludables y sabrosas.